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31 de diciembre de 2010

La gorda

No sé cuándo empecé a ser gorda. Desde chica siempre pensé que lo era aunque ahora veo fotos de esa época y me doy cuenta de que en realidad no. Parece que funciona así: cuanto más vieja estás, más gorda te ponés y más flaca te parece que eras antes hasta llegar a un punto equidistante de tu pasado en el que decís "en realidad, ahí estaba bien, ¿no? ahora en cambio... exploto!".

Eso me pasó, o me pasa, a mi. Siempre me siento a punto de explotar.

Este blog, igualmente, no es para contarles de cuán gorda estoy o estaré durante lo que sea que me dure el impulso de escribir. Este blog es para contarles cómo viví mi vida siendo gorda. Porque, quiero contarles, las gordas también nos enamoramos. Las gordas también queremos comprarnos ropa. Las gordas también podemos ser sexies.

La gorda promedio vive una realidad muy diferente a la de una flaca o "normal". Todos se esforzarán por decir que no es así pero, como gorda, les aseguro que sí.

A partir de hoy, voy a contarles cómo es la vida con sobrepeso. Más específicamente, la vida amorosa.